Roma no se construyó en un día porque no tenían IA.

Ocho años. Miles de manos. Una piedra a la vez.

Tú no tienes ocho años.

Tienes una legión.

Agentes de IA que atienden, responden y hacen seguimiento. Todos los días, sin que tú des la orden.

Agencia de agentes de IA

Roma no se construyó en un día porque no tenían IA.

Construimos la legión que tu negocio no tiene tiempo de contratar. Agentes de IA a la medida para pequeñas y medianas empresas.

Lo que se pierde

Los clientes no se van. Se cansan de esperar.

Nadie reclama. Simplemente preguntan en otro lado. Y como nunca escribieron dos veces, la venta perdida no aparece en ningún reporte.

  • 01Contestar WhatsApp se come tres o cuatro horas del día.
  • 02El que preguntó a las nueve de la noche ya compró en otra parte.
  • 03El seguimiento se olvida. Siempre se olvida.

Tu legión

Tres agentes. Una formación.

Mantén presionado y ármala.

Mantén presionado el botón para formar la legión y encender los tres agentes. También puedes usar la barra espaciadora. Los tres agentes ya se pueden leer a la derecha sin hacerlo.

El centinela I

Contesta en segundos, a la hora que sea, con el tono de tu negocio y no con el de un robot.

El mensajero II

Hace el seguimiento que tu equipo olvida. Al segundo día, al quinto, al mes.

El escriba III

Agenda, cotiza y deja todo anotado donde tú ya trabajas.

Cómo se construye

Se construye como se construía antes.

Base, fuste y capitel. Una columna se levanta en ese orden o no se levanta.

Base

El diagnóstico

Miramos tu operación una semana. Salimos con el mapa de dónde se te está yendo el dinero y qué se puede automatizar de verdad. Si no hay nada que valga la pena, te lo decimos.

Planos y herramientas de medición de cantero sobre una mesa de piedra iluminada por el sol

Fuste

La construcción

Construimos los agentes con tus palabras, tus precios y tus reglas. Los probamos contra conversaciones reales tuyas antes de soltarlos con un cliente.

Fuste de columna romana a medio levantar, con los tambores de piedra apilados

Capitel

El sostenimiento

Quedamos encima. Revisamos lo que contestó, corregimos lo que salió torcido y respondemos nosotros cuando algo se rompe.

Capitel de una columna sosteniendo el arquitrabe de piedra bajo el sol bajo

Lo que todos preguntan

Las dudas que sí importan.

Ya probamos un bot y sonaba a robot.
Y con razón. Un bot con tus preguntas frecuentes pegadas adentro no es atención al cliente. Nosotros escribimos el agente con tus conversaciones reales y tus límites. Y cuando no sabe, no inventa: le pasa la conversación a una persona.
Mi negocio es muy particular.
Todos lo son. Por eso la primera semana la pasamos mirando cómo trabajas tú, no mostrándote una plantilla. Si tu caso no se resuelve bien, sale en el diagnóstico y no cobramos la implementación.
¿Quién lo mantiene cuando se rompe?
Nosotros, y tiene un responsable con nombre. El sostenimiento va incluido. No te entregamos una llave y te deseamos suerte.
¿No va a hacer que mi negocio se sienta frío?
Ese es el riesgo real y es el que más cuidamos. El agente se lleva lo repetitivo para que tu gente tenga tiempo de atender bien lo que importa. Lo humano no se automatiza, se protege.
¿Cuánto cuesta?
El diagnóstico tiene precio fijo y se te descuenta si seguimos. La implementación depende de cuántos agentes y qué tan enredado esté el proceso. El número sale antes de firmar, no después.
¿Y si me arrepiento?
El mapa del diagnóstico es tuyo aunque no sigas con nosotros. Te queda escrito, para hacerlo con quien quieras.

Sin letra chica

Tres cosas que sí te podemos prometer.

El precio sale antes de firmar, no después.

Si no hay nada que automatizar, te lo decimos y ahí termina.

El mapa del diagnóstico es tuyo, sigas con nosotros o no.

Empieza aquí

Empecemos por el diagnóstico.

Una semana mirando tu operación. Sales con el mapa de qué se puede automatizar y cuánto tiempo te devolvería. Después decides.

  1. 01Eliges el día y la hora en el calendario.
  2. 02Hablamos media hora sobre cómo trabajas hoy.
  3. 03Te queda el mapa escrito, sigas con nosotros o no.

Eliges el día, eliges la hora. Nada se cobra por hablar.